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Colbún aumenta sus utilidades en cuarto trimestre de 2011

febrero 1, 2012

Ganancia de la empresa llegó a US$32,3 millones en comparación a los US$14,7 millones registrados en el mismo período de año pasado.

Una utilidad de US$32,3 millones registró Colbún durante el cuarto trimestre de 2011, superando los US$ 14,7 millones anotados en el mismo período del año anterior, según informó la empresa a la Superintendencia de Valores y Seguros. Esto a pesar que en el referido período la compañía presentó gastos no recurrentes por US$ 21 millones asociados al término anticipado de contratos de transporte de gas, lo que traerá ahorro de costos de aproximadamente US$ 16 millones anuales a partir del año 2012.

En términos acumulados, las utilidades de la generadora llegaron a US$5,2 millones en 2011, en comparación con US$115,9 millones el año anterior. Esta disminución se explica principalmente por el menor desempeño operacional medido por el EBITDA, el que bajó de US$ 331 millones el año 2010 a US$ 205 millones el 2011. Esta baja se explica por un mayor nivel de compromisos comerciales asumidos durante el año 2011, los que se supuso estarían respaldados por la generación de la central Santa María. El atraso en su puesta en marcha implicó una mayor exposición de la compañía a la sequía del periodo bi-anual 2010-2011, que resultó ser uno de los 5% periodos más secos de la historia.

La empresa informó que la central termoeléctrica Santa María entrará en régimen de operación normal durante el primer cuatrimestre del año 2012, tras sufrir atrasos provocados principalmente por el desempeño y comportamiento del contratista principal, y en menor medida por los efectos del terremoto de 2010. En compensación por parte de los daños ocasionados, estos atrasos y otros incumplimientos dieron origen al cobro de boletas de garantía por parte de Colbún, por un total de US$102,7 millones.

La empresa señaló que los resultados en los próximos meses estarán determinados por el debilitamiento del período de deshielo que normalmente ocurre en el verano, por el uso del agua embalsada que defina el CDEC (que están restringidas por el decreto de racionamiento), por la operación normal de la central Santa María y por el vencimiento de compromisos comerciales a partir del segundo trimestre del año.

En otro orden de cosas, respecto de Hidroaysén, Colbún indicó en su análisis del entorno y riesgos, que no era posible estimar el plazo para iniciar la construcción del proyecto Hidroaysén dado que siguen pendientes las resoluciones administrativas (del consejo de ministros) y judiciales (de la Corte Suprema) y por la incertidumbre asociada a los contenidos de los cambios anunciados sobre la regulación de los sistemas de transmisión y a los plazos de tramitación ambiental del proyecto de transmisión.

En la misma sección, respecto de la quiebra de Campanario, Colbún indica que ha dado origen a múltiples consecuencias para todos los actores del sector, tales como el rompimiento de la cadena de pago en el mercado spot y la re-asignación forzada, por disposición de la SEC, de los suministros regulados originalmente comprometidos por Campanario a SAESA y CGED. Esta decisión unilateral de la autoridad significa la obligación de abastecer contratos suscritos por otros generadores, hoy fallidos, que no contaban con la energía para ello. Al respecto, Colbún estima que se deben mejorar los mecanismos de mitigación de riesgo de contraparte entre los miembros del CDEC, utilizando experiencias de otras cámaras de compensación, y que los contratos deben ser re-licitados a la brevedad posible, dado que la re-asignación compulsiva fue decretada por la SEC como medida de emergencia y de carácter transitoria. Sin perjuicio de lo anterior, Colbún estudia los mecanismos legales y judiciales para permitir el restablecimiento del orden jurídico habitual.