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Colbún y compra de eléctrica en Perú: “Dimos un paso importante para ser un actor relevante en el Cono Sur”

diciembre 21, 2015

Thomas Keller, gerente general de la firma del grupo Matte, dice que la reciente adquisición es el punto de partida de una estrategia que también considera ingresar a Colombia. Al ejecutivo le preocupa la desconfianza que existe en la sociedad chilena y descarta un impacto del caso colusión en la imagen de la eléctrica.

La eléctrica Colbún está terminando el año 2015 con un hito. El viernes recién pasado, la generadora del grupo Matte dio inicio a su etapa de internalización, con la compra de la empresa de generación termoeléctrica Fenix Power Perú, en una operación que valora los activos de la compañía en US$786 millones. La firma posee una central de ciclo combinado a gas natural de 570 MW, ubicada en el distrito de Chilca, a 64 kilómetros al sur de Lima.

El ingreso al mercado peruano lo materializó a través de un consorcio en el que participan Blue Bolt A 2015 Limited -una subsidiaria controlada por Abu Dhabi Investment Authority (ADIA) -y el fondo de inversión de infraestructura peruano Sigma. Colbún mientras que ADIA se quedará con el restante 13%.

Con la operación culmina un proceso de negociación que se prolongó por un período de casi siete meses, cuenta Thomas Keller, gerente general de Colbún. “Este proceso tuvo sus complejidades, porque competimos con otros proponentes y eso en sí mismo es complejo; pero también es una transacción que involucró a varias partes, porque nos acompañan otros socios y negociamos con varios vendedores y todo eso involucra tiempo y exige mucha paciencia”, comenta el ejecutivo, agregando que no fue el único proyecto que exploraron en Perú.

Este primer desembarco de Colbún fuera de Chile es sólo el puntapié inicial de un proceso mayor que viene para la eléctrica, anticipa Keller, a través del cual seguirán buscando activos para extender y profundizar su presencia regional. “Este es nuestro primer paso, como parte de una definición estratégica que hicimos, en que establecimos como uno de los objetivos de la compañía la internacionalización”, acota el ejecutivo.

¿Qué significa para Colbún esta operación?

Para una empresa como Colbún, que tiene una vocación por crecer, invertir en otros países nos permite diversificar las fuentes de ingresos, de tecnologías de generación y mercados, con lo cual también se diversifican y acotan los riesgos asociados al negocio. Buscamos capturar buenas oportunidades de inversión. Con esta operación Colbún dio un paso importante para ser un actor relevante en el Cono Sur.

¿Cuál es el atractivo que tiene el mercado peruano?

El sector eléctrico peruano opera bajo un marco regulatorio robusto y bien establecido, muy similar al chileno. Además, tiene una aproximación a políticas macroeconómicas que nos parecen atractivas, un ambiente competitivo e interesantes oportunidades de crecimiento. En Perú, por ejemplo, la demanda eléctrica se está expandiendo a tasas del 4% o 5%, lo cual lo convierte en un mercado para estar presente.

Adicionalmente, hay un potencial de integración energético bien interesante entre Chile y Perú, y estar presente en el mercado peruano abre una ventana para la empresa. Sería una gran oportunidad para Colbún jugar un rol en ese proceso de integración.

¿En qué países la compañía enfocará su expansión internacional?

Ya definimos los países de Latinoamérica donde nos encontramos evaluando oportunidades de inversión. Específicamente, estamos enfocados en Perú y Colombia.

¿En otros mercados no ven oportunidades?

Inicialmente nos enfocaremos en países con los cuales estamos más en sintonía con las políticas macroeconómicas y con el marco regulatorio en el sector eléctrico; en ese sentido, Perú y Colombia se ajustan más a esos criterios que otros países latinoamericanos. Al menos por ahora.

¿Por qué invertir con socios y no hacerlo solos?

Nos parece que cuando uno invierte en otros países por primera vez, es prudente beneficiamos de la experiencia de socios en el concierto internacional, como es el caso de ADIA, como asimismo nos beneficiamos de la fuerte presencia y conocimiento local de un socio como Sigma. En el negocio internacional ojalá nos acompañen socios de la calidad, envergadura y perfil de aquellos con los cuales nos hemos asociado en esta oportunidad.

¿La expansión internacional la harán siempre asociados?

No siempre, pero si logramos asociarnos con socios que tengan la calidad que tienen nuestros socios actuales, claramente es una alternativa para crecer afuera. También podrían darse incursiones en solitario, lo que va a depender de cada transacción.

¿Hay algún acuerdo con los socios actuales de operar en conjunto en otros proyectos y en otros países?

Por el momento, esta asociación está acotada a Fenix, pero nos gustan mucho estos socios y estoy seguro de que en la medida en que podamos detectar otras oportunidades, esta asociación es una buena candidata a expandirse.

¿La idea es tener siempre una participación mayoritaria y ser controladores?

Nosotros tenemos vocación de operador, no somos inversionistas financieros. Por naturaleza vamos a privilegiar ser los operadores y controladores de las compañías en las cuales invertimos.

¿Comprarán únicamente proyectos en marcha o también contemplan desarrollos desde cero?

Inicialmente, cuando uno entra a un país hay ventajas de hacerlo a través de una operación existente. Pero en una segunda etapa, cuando ya tengamos experiencia, claramente también vamos a contemplar el desarrollo desde cero.

¿En qué plazo podría darse esa segunda fase?

Ojalá fuera antes de cinco años, pero dependerá de las oportunidades que se nos presenten, si son rentables y si agregan valor a los accionistas.

Además del proyecto que acaban de comprar, ¿cuál es el plan para crecer en el mercado peruano?

El foco está en compenetrarnos bien de la compañía y aprovechar esta plataforma inicialmente. Nuestra primera obligación es rentabilizar esta inversión y a eso nos vamos a abocar, pero eso no quiere decir que descartemos otras opciones si se presentan. Con los recursos que tenemos estamos en condiciones de asumir nuevos proyectos.

Fenix es un proyecto grande. ¿Ese es el tamaño de las adquisiciones a concretar?

No hay una preconcepción, aunque dado el tamaño y naturaleza de Colbún, los activos tienen que tener una escala mínima. Con esta transacción hemos demostrado que estamos en condiciones de expandirnos fuera de Chile con activos de envergadura y en el futuro vamos a seguir tratando de identificar oportunidades tan atractivas como ésta.

¿Qué tecnologías privilegiarán en las compras que hagan?

Las tecnologías que se privilegian tienen que ver con las ventajas competitivas del país en el que estamos invirtiendo. En este caso, Perú tiene una ventaja clara en lo que es generación con gas y hay una preferencia por esa tecnología. En Colombia, por su parte, vemos un gran potencial hidroeléctrico, y ahí hemos estado analizando e identificando oportunidades de negocios todo este año.

Proyectos en Chile

¿Buscar oportunidades de crecimiento fuera de Chile significa que no hay más espacio para crecer acá?

No, responde a nuestra vocación de crecer y abrir nuevas oportunidades. Ahora bien, para nadie es un misterio que en Chile los tiempos de maduración de los proyectos eléctricos se han alargado. Lo concreto es que queremos crecer más y en Chile no estamos creciendo al ritmo que nos gustaría hacerlo y por eso nos viene muy bien explorar alternativas fuera del país.

Tal como estamos buscando oportunidades en la región, vamos a seguir impulsando los distintos proyectos que tenemos en carpeta a nivel local.

¿Harán finalmente la segunda unidad en el complejo Santa María, el proyecto a carbón de 340 MW en la VIII Región? Hay sectores de Coronel que se resisten al proyecto.

Tiene aprobación ambiental, pero nos interesa no sólo tener un proyecto que esté ambientalmente aprobado, sino que desde el punto de vista social tenga también los niveles de aceptación a los cuales aspiramos. Hoy tenemos una mirada más bien cauta y pensamos que no están dadas las condiciones para proceder en el corto plazo con una inversión en la segunda unidad de Santa María. Seguimos interesados en concretar esa iniciativa, pero queremos hacerlo entrando por la puerta ancha y no por la ventana.

¿Están dispuestos a ofrecer más beneficios a la comunidad?

No se trata de la cantidad de beneficios, sino de que se perciba el proyecto como un beneficio para la comunidad. Hay que olvidarse de convertir el diálogo con las comunidades en un tema transaccional. Es una mala estrategia.

San Pedro, la hidroeléctrica de 170 MW en Los Ríos, ¿cuándo debería reingresar al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA)?

Estamos incorporando las observaciones de los distintos servicios. Ojalá que podamos reingresar el proyecto durante el primer trimestre de 2016.

¿Colbún sigue evaluando construir un terminal flotante de gas natural licuado (GNL) en la zona centro-sur?

Sigue en carpeta, pero hay menos premura en concretarlo, porque hemos asegurado una capacidad de regasificación importante para nuestro complejo Nehuenco, tras adjudicarnos parte de la capacidad adicional de regasificación del terminal de GNL_Quintero. No le estamos quitando prioridad y seguimos trabajando en todo lo que son los estudios.

¿El precio actual del GNL es competitivo?

Los mercados energéticos han sufrido una gran transformación y el de gas natural no está ausente de este cambio. Ha habido un aumento importante de la oferta de este combustible en el mercado internacional, lo que permite que vaya a seguir siendo una alternativa muy atractiva para generación energética en Chile. Los precios han bajado muchísimo y se está haciendo cada vez más competitivo.

¿Seguirán apostando por el carbón?

Colbún es una empresa que tiene como misión contribuir al bienestar de las personas a través de la generación eléctrica. En Chile eso implica contar con una matriz energética diversificada que incluya generación térmica para tener seguridad en el suministro eléctrico. Esta es una realidad que compartimos con los países desarrollados también, mucho de los cuales tienen una participación de generación térmica mayor a la de Chile. En lo concreto, en carbón solo tenemos en carpeta la unidad 2 del complejo Santa María y nuestro foco está en desarrollar nuestros recursos hídricos, apalancar los ciclos combinados y expandirnos en ERNC.

Mirada al 2016

¿Cómo están viendo el 2016?

Para proyectar el próximo año debemos mirar primero lo que ha sido el 2015. Y una de las cosas menos buenas ha sido el desempeño de la demanda eléctrica, con un crecimiento bien pobre, incluso con algunos meses con tasa negativa. El crecimiento anual de 2015 no será muy distinto al 2% y es un elemento nuevo que hay que incorporar en la planificación y desarrollo de los proyectos.

¿Qué va a pasar a futuro?

Eso va a depender de la economía nacional, dada la alta correlación entre PIB y demanda energética. Las perspectivas no son auspiciosas en el futuro cercano, no se ve que vayamos a crecer al 4% o 5%. Y ese elemento condiciona los planes de negocios que tenemos. Hay, por lo tanto, menos urgencia para incorporar nueva oferta de energía a la matriz que antes.

¿Les preocupan las reformas que está impulsando el gobierno?

El clima para hacer negocios se ha puesto más complejo, con reformas profundas que muchas veces no promueven el crecimiento económico y que se revisan y vuelven a revisar y todo eso crea incertidumbre, lo que no ayuda a la inversión. Vemos con preocupación el país por los bajos niveles de confianza que existen, más que inquietarnos por variables macroeconómicas puntuales. Nuestro negocio es de largo plazo y la mirada nuestra también es de largo plazo. En ese sentido, la pérdida de confianza entre los distintos estamentos de la sociedad en Chile es preocupante y la prioridad debe ser restablecer esa confianza.

¿Cómo se logra?

Todos tenemos un rol que jugar. La empresa privada debe tener un rol intachable en los negocios, tener muy buenas relaciones con las comunidades y un comportamiento ambiental impecable. El rol del gobierno, a su vez, es el de despejar incertidumbres en el marco regulatorio e institucional. A partir de eso podremos reconstruir las confianzas dañadas.

¿Ha salpicado a Colbún que la familia Matte, su controladora, esté involucrada en la colusión del papel?

Colbún tiene una administración separada e independiente de las otras empresas del grupo. No debería haber ningún contagio en ese sentido.

¿Cómo evalúa 2015, su primer año como gerente general de Colbún?

Estamos bien contentos con los resultados y avances logrados, a pesar de que nos hubiese gustado avanzar más rápido en algunos de nuestros proyectos en Chile. Esperamos cumplir con las metas en el ámbito financiero y comercial, seguimos mejorando nuestra gestión ambiental y comunitaria y mantenemos un muy buen clima laboral. Colbún cuenta con un equipo de profesionales y trabajadores de primer nivel y eso explica los buenos resultados.

Fuente: La Tercera