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La flexibilidad del sistema eléctrico será clave para un futuro más renovable

julio 16, 2017

“¿Puede el mundo llegar a un 100% de energía renovable?”, se preguntó recientemente The Economist. Una matriz con mayor presencia de renovables requiere aumentar su flexibilidad. Los Servicios Complementarios son un elemento clave en este desafío.

Las energías renovables de fuente variable (ERFV) –solar y eólica- llegaron para quedarse, y su incorporación al mix de generación será creciente. Así, entre enero y julio del presente año, ambas fuentes aportaron el 8,9% de total de generación al sistema eléctrico (SIC+SING), y cerca de un 38% de las centrales hoy en construcción –medido por su potencia instalada- corresponden a tecnologías eólica o solar (845 MW).

En la medida que estas energías renovables de fuente variable toman más peso en la matriz, adquiere aún mayor relevancia contar con un sistema que no sólo siga siendo eficiente (costo) y sustentable, sino que también tenga atributos de seguridad y calidad.

Por esencia, un sistema eléctrico debe tener la capacidad de responder ante cualquier contingencia que se pueda presentar. Por su esencia variable, la progresiva entrada de ERFV genera mayor variabilidad e incerteza, lo que incrementa dichas contingencias. Algunos autores explican estos efectos: “Esto se debe a que al contar con un mayor número de centrales intermitentes se dificulta el equilibrio necesario entre electricidad producida y consumida (…). En caso de no invertirse de manera adecuada en generación de reserva que permita energía inmediata ante cualquier contingencia y en sistemas de transmisión y distribución capaces de soportar problemas relacionados con la intermitencia, se pueden producir fallas en el sistema”. (ii)

Entonces, un sistema eléctrico con más ERFV es también un sistema que requiere ser más flexible, donde otras fuentes de energía –tales como la hidráulica o térmica- tengan la capacidad técnica y los incentivos para respaldar y responder de manera oportuna ante la mayor variabilidad del sistema a causa de las energía solar y eólica, aportando la estabilidad al sistema que las ERFV no pueden entregar.

¿Cómo incentivar una mayor flexibilidad del sistema eléctrico para tener tecnologías que respalden a las ERFV? Los Servicios Complementarios (SSCC) podrían contribuir a este desafío. En pocas palabras, la Ley General de Servicios Eléctricos define los SSCC como un conjunto de prestaciones (adicionales a la energía y la potencia, de ahí su nombre de “complementarios”) que permiten efectuar la coordinación de la operación del sistema, preservando la seguridad del servicio, garantizando la operación más económica para el conjunto de instalaciones y garantizando el acceso abierto a todos los sistemas de transmisión. Todo lo anterior se realiza mediante la gestión del Coordinador. El sistema eléctrico no puede funcionar sin el apoyo de estos servicios.

Los SSCC están presente en el sector eléctrico internacional y chileno desde siempre. En nuestro país formalmente fueron regulados en 2006 tal como los conocemos hoy, pero quedaron sujetos a la publicación del reglamento correspondiente, lo que ocurrió en 2012. Sin embargo, la creciente penetración de las energías eólica y solar obliga a repensar su funcionalidad, remuneración y su rol en el contexto de los nuevos requerimientos de respaldo que va a demandar el sistema. En palabras del estudio de Enzo Sauma y Andrés Pica antes citado: “Puede requerirse un respaldo rápido que parta en menos de un minuto, pero que opere solo por 10 minutos. Alternativamente se puede requerir un respaldo para 30 minutos más y que se mantenga por 2 horas. Así es posible definir distintos tipos de servicios complementarios (agendamiento del despacho, control de frecuencia, control de voltaje, control de desbalances de energía, provisión de reserva en giro, etc.). Cada servicio complementario requiere distintos tiempos de respuestas (desde segundos a decenas de minutos) y periodos de duración del servicio (desde pocos minutos hasta horas)”. (iii)

Mayores requerimientos de SSCC originados esencialmente por las ERFV tiene como consecuencia no sólo la reformulación de los mismos en cuanto al tipo de Servicios que necesitará el sistema, sino que adicionalmente que la remuneración refleje por un lado su creciente importancia y que quienes asuman dicho costo sean quienes efectivamente generan estas variabilidades en el sistema, pues de esta manera se generan las señales para una mayor eficiencia así como encontrar el mix adecuado de ERFV que el sistema eléctrico es capaz de sostener.

En resumen, considerando el alza en la penetración de energías como la solar y la eólica, actualmente el mercado eléctrico chileno enfrenta el importante desafío de desarrollar un mercado de SSCC que sea sostenible en términos técnicos (confiable) y económicos (incentivos adecuados para que surjan oferentes de los servicios).

i. https://www.economist.com/news/finance-and-economics/21725011-transition-away-fossil-fuels-necessary-it-will-not-be-painless-can

ii. “Los desafíos de la utilización de energías renovables no convencionales intermitentes”, Andrés Pica y Enzo Sauma,  en Temas de la Agenda Pública, Año 10 / No 81 / agosto 2015, pág. 7

iii. Ídem, pág. 13.

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