MEMORIA INTEGRADA COLBÚN
Carta del Presidente
Juan Eduardo Correa G.
Presidente del Directorio de Colbún S.A.

Carta del Presidente

102-14

Sin perjuicio de los importantes desafíos que tenemos en Colbún, el ejercicio 2018 fue un año muy satisfactorio para nuestra empresa, en un contexto de cambios acelerados de la industria y una dinámica de mercado muy competitiva.

La Memoria Integrada 2018 de Colbún es un documento preparado para entregar información relevante de la Compañía a nuestros accionistas, trabajadores, clientes, proveedores, contratistas, comunidades y en general todos los grupos de interés que interactúan con la Empresa.

Como ya es tradición, y siguiendo una práctica cada vez más extendida en el mercado, este reporte reúne los resultados e indicadores de gestión de la Empresa no sólo en materia financiera y de gobierno corporativo, sino también en las áreas de gestión ambiental y social.

Este es el cuarto año en que el reporte anual se construye de manera integrada, en el convencimiento de que la gestión de la Compañía debe evaluarse a la luz de todas las dimensiones en las que ésta interactúa con sus grupos de interés, grupos que a su vez demandan grados crecientes de información y transparencia. La Memoria Integrada -construida bajo el estándar del Global Reporting Iniciative (GRI) y alineada con los Principios del Pacto Global de la Naciones Unidas a los cuales Colbún adscribe -, es además una gran oportunidad para plasmar en un solo documento la visión global que tenemos de nuestro negocio, donde entendemos que la sostenibilidad es transversal a toda la Empresa.

Anclada en esta visión, la estrategia de la Compañía considera cinco ejes fundamentales. Primero, crecer en el desarrollo de energías renovables de fuente variable solar y eólica, donde hoy tenemos una hoja de ruta y una cartera diversificada de proyectos cuya concreción se irá dando según las condiciones de mercado; en segundo lugar, incrementar nuestra participación en el mercado de los clientes libres, un segmento que está mostrando atractivas tasas de expansión; en tercer lugar, hemos puesto foco en la reducción de costos fijos, respondiendo así a los desafíos que significa la nueva dinámica competitiva que se observa en el mercado energético; en cuarto lugar, y muy relacionado con el punto anterior, estamos implementando un plan de automatización y digitalización transversal en la Compañía cuyo norte es generar precisamente una operación más eficiente y una mejor posición competitiva; y finalmente, nuestra estrategia considera un análisis permanente de oportunidades de crecimiento y expansión en otros países de la región vía adquisición de activos, así como la búsqueda sistemática de oportunidades en negocios complementarios a los de generación y transmisión, que nos permitan agregar valor a la Compañía.

Desempeño 2018

El ejercicio 2018 fue un año muy satisfactorio para nuestra empresa, lo que no es menor considerando los cambios acelerados de la industria y la dinámica de mercado competitiva que enfrenta el negocio de la energía eléctrica.

Quisiera partir comentando los resultados alcanzados durante el año. La Compañía logró un EBITDA de US$ 684 millones en 2018, cifra muy similar al record histórico registrado del año 2017 (US$ 692 millones) y que estuvo influida positivamente por un aumento en las ventas de energía, particularmente a clientes libres, coherente con la estrategia de crecimiento que la empresa tiene en ese segmento (y respecto de la cual me referiré en detalle más adelante).

Sobre el punto anterior quisiera resaltar dos hechos: primero, estos resultados se logran pese a que el 2018 fue nuevamente un año de menores precipitaciones que el promedio histórico en las cuencas más relevantes del Sistema Eléctrico Nacional (SEN); y, en segundo lugar, destacar la regularidad que estos resultados suponen, con una tendencia estable y creciente en los últimos cuatro ejercicios. Esta regularidad se vincula también con el buen desempeño de nuestros activos, donde la disponibilidad de nuestras centrales ha tenido un muy buen desempeño.

También es importante mencionar las iniciativas de contención de costos que implementamos en 2018, y que permitió un ahorro de aproximadamente 8% en los costos fijos respecto del 2017, equivalente a US$ 14 mm. Gracias a lo anterior, los costos fijos de Colbún alcanzaron el año pasado su menor nivel absoluto desde el 2013 (medido según el tipo de cambio del año 2018), tendencia que esperamos se profundice en 2019. Para contribuir a este objetivo, el año pasado la Compañía aceleró su Plan de Automatización y Digitalización transversal, el cual apunta a incorporar tecnologías digitales en cuatro ejes o área de acción: mantenimiento de nuestras centrales; operación de las mismas; productividad de procesos y reportes.

En materia de gestión socio-ambiental, un área donde los estándares que exige la sociedad son cada vez mayores, la Compañía siguió trabajando para tener operaciones con un buen desempeño ambiental, porque sabemos que sólo sobre esa base es posible construir relaciones de largo plazo que aseguren la sostenibilidad del negocio. Es así como el año 2018 la Compañía no tuvo infracciones en su desempeño ambiental. Además, respecto de nuestras operaciones en Coronel, donde sabemos que trabajamos en un contexto complejo, a comienzos de año el Ministerio Público decidió no perseverar en una investigación sobre el desempeño ambiental de la Central Santa María, al no encontrar antecedentes que pudieran configurar una situación de Daño Ambiental por parte de esta central. Esta investigación tomó cerca de cinco años y consideró múltiples diligencias y análisis científico-técnico. Esta visión fue seguida luego por una resolución del Tribunal Ambiental de Valdivia, el cual, en un fallo emitido a fines del año 2018, rechazó la demanda por “reparación de daño ambiental” presentada en contra de la empresa, argumentando que no se probó infracción alguna a la normativa ambiental y además la Compañía aportó evidencia que efectivamente cumple con la norma de emisión de Termoeléctricas.

En cuanto al trabajo comunitario, quisiera destacar dos hechos relevantes durante el año. En primer lugar, la empresa planteó al Coordinador Eléctrico Nacional adaptar la operación de la Central Canutillar a las nuevas condiciones climáticas de los últimos años, donde se observa una disminución en las precipitaciones, de manera de elevar el nivel de las aguas del Lago Chapo (Región de los Lagos), que alimenta esta central, facilitando con ello la accesibilidad al lago y sus predios colindantes. Este cambio operacional, fue la base para un acuerdo de cooperación entre nuestra empresa, la Junta de Vecinos del Lago Chapo, la Municipalidad de Puerto Montt y diversas autoridades locales y regionales, todo con miras a impulsar el desarrollo turístico de la zona y mejorar la conectividad. Todos estos actores conforman una Mesa de Turismo trabajando en el sector, cuyos frutos debieran comenzar a verse durante el año 2019.

En la misma línea, la Compañía y la Municipalidad de Colbún se unieron en 2018 para poner en marcha un nuevo balneario en el Embalse Machicura (Región del Maule), cuya condición operacional permite realizar este tipo de proyectos. El nuevo balneario, que comenzó a operar en enero de 2019, cuenta con toda la infraestructura para convertirse en un punto de atracción turística de la región, siguiendo una línea similar a lo que ya ha ocurrido en nuestra Central Hidroeléctrica Angostura y que estamos trabajando para replicar en el Lago Chapo. Agregar que sólo en el primer mes de operaciones del Balneario Machicura, ha recibido un número de turistas que estimamos en 40.000, lo que da cuenta que las necesidades de esparcimiento y recreación familiar constituyen una necesidad social, cuya satisfacción contribuye a aumentar la calidad de vida de las personas.

A nivel corporativo, la gestión de la sostenibilidad se tradujo en que la Compañía fuera seleccionada para listar por segundo año consecutivo en el Dow Jones Sustainability Index Chile y Dow Jones Sustainability Index MILA, medición realizada por la consultora suiza RobecoSAM y que evalúa el desempeño de las compañías a nivel internacional, en el ámbito económico, medioambiental y social.

En materia de gestión de la seguridad, el índice de Frecuencia de Accidentes alcanzó su menor nivel histórico en 2018. Si bien la integridad de nuestros trabajadores y contratistas es una tarea permanente y de largo plazo, es un hecho que gradualmente hemos ido instalando en Colbún una cultura de seguridad mucho más presente en cada una de las actividades y operaciones que tenemos.

También en el ámbito de nuestros trabajadores, uno de prioridades que el Directorio planteó a la administración fue implementar un Plan de Integridad dentro de la organización, el cual comprendió, entre otras iniciativas, el desarrollo de una agenda de inclusión que consideró el primer catastro de discapacidad en la Compañía; la constitución de una Mesa de Genero que elaboró una agenda en la materia que será foco de trabajo en 2019, y la realización de diversos talleres y cursos en materia de compliance. Este Plan de Integridad fue uno de los ejes principales de las Semanas de Sostenibilidad que se celebraron en todas nuestras centrales a lo largo del año, y donde además se difundió la Política de Derechos Humanos de la Empresa aprobada el año anterior.

Finalmente, es importante mencionar que en octubre pasado se realizó una reorganización de los activos de transmisión de la Compañía, todos los cuales fueron consolidados en Colbún Transmisión S.A. Lo anterior, con el objetivo de dar un mayor foco en gestión, reportabilidad y visibilidad a este negocio, el cual generó cerca de US$65 millones de EBITDA proforma en 2018.

Estrategia Comercial

Durante el año 2018, nuestra estrategia comercial también mostró avances importantes. Como es de público conocimiento, desde el año 2016 en adelante el mercado eléctrico enfrenta una fuerte dinámica competitiva, gatillada por múltiples factores: baja de costos de las energías renovables de fuente variable, como la solar y eólica; el ingreso de nuevos desarrolladores, quienes han hecho fuertes apuestas en las licitaciones de clientes regulados para hacerse de contratos de largo plazo que permitan viabilizar sus proyectos; y una disminución en el costo de los combustibles (si bien esta tendencia se revirtió durante una parte importante del año 2018).

Bajo esta premisa, en 2018 fortalecimos nuestra apuesta por seguir creciendo en el segmento de clientes libres, compuesto por empresas de tamaño mediano y grande –tales como supermercados, empresas de tecnología, cementeras, y por cierto mineras-, cuya demanda global en el Sistema Eléctrico Nacional el año pasado creció a una tasa de 14,9% (frente a la demanda de clientes regulados, que cayó 6,8%). Para abordar este desafío, Colbún realizó una campaña publicitaria en prensa escrita, radio y medios digitales, a la vez que desarrolló un certificado de energías renovables para aquellos clientes que valoraran dicha opción. Esto, sumado al importante despliegue de nuestra fuerza de ventas, nos permitió generar una oferta de valor que tuvo muy buenos resultados: Colbún terminó el año con un total de 245 clientes libres (incluyendo clientes adjudicados pero sin inicio de suministro a diciembre de 2018 y clientes a los que ya se había iniciado el suministro de energía), sumando nuevos contratos en Chile por más de 1.400 GWh/año. En los pocos más de dos años que llevamos desarrollando este foco en clientes libres, la Compañía ha sumado más de 3.000 GWh/año en nuevos contratos en Chile. Detrás de estas cifras hay un cambio organizacional y de cultura no menor considerando que hasta el año 2016 la Compañía tenía solo 3 clientes libres (y 15 clientes regulados).

Crecimiento: foco en energías renovables

En términos de capacidad instalada, también hubo hitos relevantes en 2018. En octubre se inauguró la Central Hidroeléctrica La Mina (34 MW, Región del Maule), nuestra décimo sexta central hidroeléctrica, y la quinta en estar acreditada para emitir bonos de carbono que permiten compensar emisiones de gases de efecto invernadero, lo que convierte a Colbún en el mayor emisor en Chile de estos instrumentos provenientes de la hidroelectricidad. Quisiera resaltar aquí el trabajo realizado durante la fase de construcción, ya que se consideró una intervención acotada del entorno, minimizando el impacto en el río, la flora y la fauna silvestre. Además, el diseño arquitectónico de la casa de máquinas pretende emular una casa de alta montaña, permitiendo que la central se integrara mejor al paisaje y minimizando el impacto visual al incorporar materiales propios de la zona. Todo ello además complementado con un muy buen trabajo colaborativo con las comunidades vecinas, confirmando el sello de Colbún en esta materia.

En materia de energías renovables de fuente variable, durante el año 2018 pusimos en marcha también el primer parque fotovoltaico del Colbún, Ovejería, en la comuna de Tiltil, Región Metropolitana. Si bien se trata de una central pequeña (un PMGD de 9 MW), significó una importante oportunidad de aprendizaje, que nos permite ir avanzando en la diversificación efectiva de nuestra matriz energética.

En una mirada global y de largo plazo, en los últimos años Colbún se ha venido preparando para incorporar de manera masiva en la próxima década las energías renovables de fuente variable —solar y eólica— a su cartera de proyectos.

Así, la Empresa creó el año 2015 un Área de Energías Renovables, donde trabaja hoy un equipo con dedicación exclusiva en la búsqueda y desarrollo de oportunidades de negocio. Este equipo se ha focalizado en los últimos dos años en identificar las mejores opciones para desarrollar proyectos renovables en Chile, analizando de manera rigurosa y sistemática las oportunidades disponibles en el mercado y la búsqueda de nuevas locaciones para desarrollos greenfield. Nuestro objetivo ha sido asegurar un portafolio de proyectos con ubicaciones altamente competitivas.

Es así como cerramos el 2018 con una cartera de siete proyectos solares y eólicos en etapas iniciales de desarrollo por 1.800 MW distribuidos a lo largo del país, de los cuales esperamos tener aprobados ambientalmente 1.000 MW de aquí al año 2020. La construcción de estas iniciativas estará sujeta sin embargo a la evolución que muestre la demanda por energía.

Entre estos proyectos destacan el parque eólico Horizonte (607 MW, Región de Antofagasta) y el proyecto fotovoltaico Sol de Tarapacá (200 MW) los cuales avanzan según el programa establecido. En el caso del primero, nuestro objetivo en 2019 es realizar los estudios técnicos y ambientales de este proyecto para iniciar su tramitación a comienzos del 2020, mientras que para Sol de Tarapacá esperamos completar en 2019 los estudios para la evaluación ambiental del proyecto y la ingeniería para la estimación final de la inversión.

En el largo plazo, estos 1.800 MW se inscriben en nuestra aspiración de levantar cerca de 4.000 MW solares y eólicos de aquí a fines de la próxima década en Chile, hoja de ruta que implica el desafío de duplicar la capacidad instalada que tenemos actualmente.

Si a esta cartera de proyectos se suma nuestro portafolio actual de activos, en particular nuestras centrales hidroeléctricas con capacidad de regulación (embalse), creemos estar en buena posición para ofrecer a nuestros actuales y futuros clientes energía renovable 24/7, lo que nos permitirá contar con una posición competitiva relevante en el mercado de generación de energía eléctrica.

Otro punto relevante en nuestra estrategia de crecimiento estuvo dado por la negociación que desarrollamos para volver a contar con gas natural argentino en nuestras instalaciones después de casi una década de interrupción. Uno de los factores que posibilitó esta operación se encuentra en el hecho de que el volumen contratado es interrumpible, lo cual otorga flexibilidad para importar el combustible solo cuando las condiciones de mercado en Chile permiten el despacho de las unidades con gas natural. Esta opción se viene a sumar a otras alternativas que la Compañía ha desarrollado en los últimos años con el fin de contar con las mejores condiciones competitivas para despachar sus centrales en base a gas. Habiendo repasado el desempeño de la Compañía en sus distintas áreas de gestión, quisiera felicitar a la administración y a todos los trabajadores de Colbún por los muy buenos resultados obtenidos en 2018 y por los avances alcanzados en la ejecución de nuestro plan estratégico, en el convencimiento de que perseverar en esa dirección nos permitirá estar mejor preparados para los desafíos que tenemos por delante.

1.800MW

Identificados en proyectos solares y eólicos
La flexibilidad es así un atributo cada vez más necesario, lo cual demanda un marco regulatorio y un esquema de precios que reconozca este nuevo atributo e incentive las inversiones que se necesitan para proveer esta flexibilidad al sistema
Regulaciones para la transición energética

Sin embargo, esos desafíos van mucho más allá de lo que una empresa pueda hacer por sí sola. La transición energética y la transformación de esta industria requieren también de políticas públicas y un marco regulatorio adecuado, que permita fomentar este tránsito hacia las nuevas energías de manera segura, eficiente y competitiva. Pese a sus ventajas y su buena posición competitiva, la energía solar y eólica tienen el inconveniente de ser intermitentes y variables, siendo por lo tanto energía no gestionable por ahora.

En ese escenario, y a medida que la penetración de las energías renovables de fuente intermitente avanza, cobra mucha relevancia la flexibilidad que pueda tener el resto del sistema eléctrico para ir adaptándose y cubriendo la variabilidad de las primeras. Esto último implica un cambio profundo del sistema, dado que las centrales térmicas en particular fueron diseñadas para operar en base, es decir, de manera constante. La flexibilidad es así un atributo cada vez más necesario, lo cual demanda un marco regulatorio y un esquema de precios que reconozca este nuevo servicio e incentive las inversiones que se necesitan para proveer esta flexibilidad al sistema, lo que se conoce como Servicios Complementarios. Este desafío regulatorio ya está siendo abordado por muchos países del mundo desarrollando, y en ese sentido valoramos el anuncio hecho por el gobierno en cuanto a que está preparando un nuevo proyecto de ley de flexibilidad del sistema eléctrico. Esperamos que este cuerpo legal provea de manera transparente las señales de precios adecuadas para que

la futura expansión del sistema eléctrico permita una inserción segura de las energías renovables de fuente variable. Resolver los desafíos de flexibilidad ayudará también a delinear mejor el proceso de descarbonización de la matriz energética que está impulsando el gobierno. En este punto, es bueno recordar que el sector de generación eléctrica es uno de los que más rápido está avanzando en esta materia, a través de la incorporación masiva de nuevas fuentes a su cartera de proyectos. Colbún es dueño de sólo una de las 28 centrales en base a carbón que operan actualmente en el sistema eléctrico, siendo además una de las más modernas y eficientes en el sistema, con un muy buen desempeño ambiental. Pero pese a ser un actor relativamente pequeño en el tema, nuestra Compañía ha manifestado su disposición a participar colaborativamente en el proceso impulsado por el gobierno, entendiendo que, tal como lo ha dicho la autoridad, este proceso debe hacerse de manera gradual para abordar correctamente los desafíos de seguridad y competitividad del sistema, sin olvidar además que el análisis no debe dejar de lado el hecho que existen contratos comprometidos por la energía que generan estos activos.

Otro ámbito regulatorio donde se observa un desafío importante es en el mercado de la distribución de energía eléctrica. Como ya lo expresé previamente, el segmento de clientes libres ha sido objeto de una gran transformación, con numerosos participantes –principalmente generadores y empresas distribuidorastratando de capturar una cuota de este creciente mercado. Si bien la autoridad ha dado pasos relevantes para mejorar las condiciones de competencia– al publicar, por

ejemplo, la lista de consumidores regulados que potencialmente podrían convertirse a clientes librescreemos que aún hay pendientes perfeccionamientos normativos que ayudarían a emparejar la cancha y asegurar que los consumidores que pueden elegir su suministrador de energía, lo hagan libremente y en las mejores condiciones posibles. Entre estos perfeccionamientos se cuentan el facilitar el acceso a la información sobre los consumos de energía a todos los actores de manera equitativa, así como resguardar que todos los clientes reciban la misma calidad de suministro de forma independiente del área en donde se ubiquen sus consumos.

Como es posible apreciar, el sector eléctrico sigue siendo objeto de una profunda transformación, con tendencia s y procesos en marcha que han hecho de esta industria una mucho más dinámica y competitiva. En Colbún hemos asumido el desafío de ser protagonistas de esta transformación, lo cual ha implicado cambios relevantes dentro de la Empresa, desde su operación comercial hasta la manera de gestar y desarrollar sus proyectos, por nombrar algunas áreas. La Compañía ha tenido muy buenos resultados en los últimos años, pero sabemos que el futuro no está asegurado y que debemos seguir desafiándonos. Nuestro compromiso es continuar trabajando para generar valor en el largo plazo para nuestros accionistas y demás grupos de interés, poniendo siempre foco en las personas y en un desempeño sostenible en todas las áreas del negocio.

Finalmente, a nombre del Directorio, ejecutivos y trabadores de Colbún, quisiera terminar estas palabras destacando la figura de nuestra directora María Ignacia Benítez, quien lamentablemente falleciera a fines de febrero pasado. Todos quienes tuvimos ocasión de compartir con ella fuimos testigos de su enorme compromiso y dedicación como directora de la Empresa, su claridad y profundidad de ideas en el desarrollo del negocio, su gran experiencia y conocimiento en los temas de medioambiente y sustentabilidad, y su sencillez y cariño en el trato diario. Sin duda, desde su rol como directora independiente hizo una gran contribución a la Compañía y su partida representa una importante pérdida para nuestro Directorio y Colbún.

Muchas gracias

Juan Eduardo Correa G.
Presidente del Directorio de Colbún S.A.