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Municipalidad y empresa Colbún inauguran nuevo portal de entrada a Quillota

diciembre 19, 2017

La Plaza Tricentenario, emplazada en el sector de la Rotonda La Palma, cuenta con tres murales construidos con ecoladrillos y adornados con imágenes que representan la identidad de la comuna.

El proyecto es el resultado de un proceso participativo efectuado durante todo el 2017, en donde la comunidad se hizo parte en sus diferentes etapas.

Cerrando las actividades de conmemoración de los 300 años de la comuna, la Municipalidad de Quillota y la empresa Colbún S.A., a través de su Complejo Termoeléctrico Nehuenco, inauguraron el proyecto Plaza Tricentenario, luego de un proceso participativo de casi un año.

Ubicado en el sector de la Rotonda La Palma, este nuevo espacio público cuenta con una extensión aproximada de dos mil metros cuadrados, donde conviven jardines, mobiliario urbano y una explanada central, la que dispone de tres muros construidos con más de tres mil ecoladrillos y hormigón. Las seis caras de estos muros exhiben imágenes que representan la identidad quillotana en base a las técnicas de mosaico y graffiti.

La Plaza Tricentenario fue concebida gracias a un proceso participativo e inclusivo, en donde la comunidad quillotana formó parte de las diferentes etapas de la iniciativa. Inicialmente, los ciudadanos propusieron y eligieron los conceptos en que se basaron las imágenes de los murales, junto con escoger en una votación abierta los diseños finales a considerar en la obra.

Otra arista del proyecto que convocó una gran participación fue la campaña de elaboración y recolección de ecoladrillos, en la que participaron 15 establecimientos educacionales municipalizados de Quillota, organizaciones sociales y otras entidades de la comuna, logrando reunir cerca de 4 mil unidades.

La última etapa contó con talleres de graffiti y mosaicos abiertos y gratuitos para toda la comunidad, donde los voluntarios pudieron aprender de dichas técnicas y aplicarlas en los murales de la Plaza Tricentenario.

La ceremonia de inauguración contó con la participación del Alcalde de Quillota, Luis Mella; el gobernador provincial César Barra; y el Gerente General de Colbún, Thomas Keller; además de otras autoridades y vecinos, quienes destacaron los alcances del proyecto.

“Estamos muy contentos en Quillota. Felices por esta inauguración que la esperábamos hace mucho tiempo. Hay un trabajo largo de mucha gente y de participación ciudadana, justamente apuntando a que sea una obra reconocida como Tricentenario”, indicó el alcalde. Asimismo, agregó que, “quiero invitar a la gente a que la cuidemos, a que la mantengamos por mucho tiempo y que sea un hito de lo que Quillota quiere para su futuro, el unirse todos los quillotanos en torno a un proyecto común que busca la felicidad”.

Por su parte, el Gerente General de Colbún, Thomas Keller, resaltó lo novedoso del proceso tras el proyecto, rescatando la experiencia ganada. “Claramente, fue una gran oportunidad y un aprendizaje para Colbún. Es la primera vez que hacemos una iniciativa con la convocatoria de las distintas fuerzas vivas de la ciudad, con la magnitud y el alcance que tuvo acá en Quillota. Para nosotros fue muy satisfactorio ver finalmente construida esta obra y estamos muy agradecidos de haber participado en este emprendimiento”, señaló.

En tanto, Jenny Herrera, voluntaria del taller de mosaicos, valoró la experiencia de haber participado en la iniciativa, destacando lo importante que fue el trabajar con diversas personas de la comuna. “Fue algo bien bonito, se aprendieron cosas nuevas y se armó un grupo de trabajo muy bueno. Éramos gente diferente, pero nos complementamos muy bien y pudimos trabajar en armonía y aprender que era lo principal”. Además, resaltó la importancia histórica de la Plaza Tricentenario para la ciudad. “Para mí esto es un orgullo bien grande porque voy a dejar algo que hice con mis manos y con mucho cariño para Quillota”, añadió.

Finalmente, Javier Leiva, destacado graffitero de la comuna y quien participó como monitor del proyecto, agradeció la invitación a participar que se le hizo a los artistas locales. “Para los que trabajamos aquí fue un proyecto bastante significativo para Quillota. El hecho de que nos tomen en cuenta para poder pintar. Esto es el resultado de un cambio de mentalidad que está ocurriendo aquí. Ojalá que podamos lograr más cosas de este tipo, porque nosotros estamos dando felicidad. Si Quillota quiere felicidad, necesita mucho color”, afirmó.